Corrí. Corrí hacia el borde del abismo con todas mis fuerzas, con ansias, con pasión.
Corrí hasta sentir que el suelo ya no estaba bajo mis pies.
Y volé. Volé tan alto que pude sentir la explosión de una supernova.
Caí. Pero que importaba el dolor.
El Universo había sido renombrado. Había experimentado una vida en un breve lapso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario