Buscar este blog

septiembre 26, 2020

DE MIRADAS Y RELOJES

 

De pronto el tiempo parece congelarse. Pero es raro, porque uno lo ve correr y ve pasar hechos, caras y sensaciones, pero todo está inmóvil.

 Todo está como atado a cierto momento de relojes detenidos, de personas quietas, de palabras nunca terminadas de decir.

Una vorágine, como un enorme agujero negro que tragara el tiempo, no el dolor, no las lágrimas. Todo pasando por el tamiz donde quedan los recuerdos.

Y todo estalla en los ojos, en la voz quebrada, en el pecho, por donde pasa el mundo, allí donde los relojes parecen derretirse y las manos casi se tocan y uno ve su propio reflejo en el espejo con otro rostro, evanescente, casi como hojas secas que el viento arrastra, pero quedan en el aire, suspendidas, porque el tiempo parece abolido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario